AGRESION BIOLOGICA ESTADOUNIDENSE A CUBA

Hacia mediados del siglo XIX los EUA acaparaban ya el 40% del comercio de Cuba, y su influencia era superior en la isla a la de España, aunque Cuba era todavía por entonces colonia española.

Las más importantes arterias de la Habana fueron empedradas con materiales oriundos de New England y hacia 1859 ya abundaban en Cuba máquinas norteamericanas. 

A principios del siglo XX, cuando el general estadounidense Leonard Wood gobernaba la isla, medios de comunicación yanquis reclamaban insistentemente la anexión; al tiempo que EUA se apoderaba de Filipinas y Puerto Rico.

En 1902, las tropas estadounidenses de ocupación ungieron a Tomás Estrada Palma como primer presidente de Cuba.

Cuando cayó la dictadura de Batista, la casi totalidad del azúcar cubana iba a parar al mercado estadounidense. En 1960, el ex embajador de los EUA en Cuba, tuvo que reconocer con nostalgia ante el senado:  "hasta el arribo de Castro al poder, los EUA tenían en Cuba una influencia de tal manera irresistible que el embajador norteamericano era el segundo personaje del país, a veces aún más importante que el presidente cubano".

Trece ingenios norteamericanos disponían de la mitad del área azucarera total y el subsuelo era una reserva estratégica en la concepción imperialista.

Los desalojos, la coima, el crimen , el hambre y la desocupación estaban a la orden del día.

No fue casual que Fidel Castro reclutara un 75% de las tropas revolucionarias entre los esclavos del azúcar de la provincia de Oriente. Con sus luces y sus sombras, el castrismo ha tenido significativos logros en salud pública y educación que han trascendido las fronteras ideológicas y geográficas. A fines de los años 60, Cuba exhibía y  según la UNESCO, el menor porcentaje de analfabetos de América Latina. Todo ello enfrentando a la furia ciega del imperialismo, a las operaciones encubiertas de la CIA, al desembarco de mercenarios como el de Playa Girón (Bahía de los Cochinos) en abril de 1961 e inclusive, a la criminal AGRESIÓN  biológica.

El 13 de mayo de 1997 Cuba reiteró ante la Comisión de Desarme de la ONU su denuncia de que la Plaga de "THRIPS  PALMI  KARAY" en su territorio está relacionado con el lanzamiento de una sustancia desconocida, el 21 de octubre de 1996, por parte de una aeronave del departamento de estado de los EUA.

La aeronave de fumigación - modelo S2R, con matrícula estadounidense N3093M y procedente de la base Patrick en Cocoa Beach ( Florida ) y con destino a Gran Caimán - fue vista por la tripulación del vuelo de Cubana de Aviación 710.

Según estas fuentes, cuando se encontraba a 10.000 pies de altura en el corredor aéreo Girón, el aparato "roció o pulverizó, de manera intermitente sustancias desconocidas sobre territorio cubano".

El 12 de febrero de 1997 EUA contestó que el piloto de la aeronave estadounidense observó durante su vuelo a un avión comercial cubano debajo de él, con lo que aceptó la existencia del vuelo.

La respuesta estadounidense indicaba que, al no tener certeza de haber sido visto y siguiendo los procedimientos de prudencia y seguridad con el fin de asegurar un contacto visual seguro, el piloto usó el generador de humo de su avión para señalar su situación.

Sin embargo, la aeronave mencionada es utilizada por el Departamento de Estado de los EUA en la lucha contra el narcotráfico para la destrucción de sembrados y dispone de los sistemas de dispersión apropiados para el empleo de aerosoles y partículas líquidas y para el lanzamiento de  partículas sólidas, y no se conoce que está provisto de generador de humo. Además, el piloto de cubana tenía experiencia como piloto de fumigación y aseguro sobre esa base que la emisión realizada por la nave estadounidense no fue de humo, sino de sustancias solidas.

EUA aceptó el 6 de mayo de 1997 la existencia del vuelo el momento en que se produjo, el territorio cubano que sobrevoló y que se trataba de un avión utilizado para la destrucción de plantaciones dentro de la lucha antidrogas.

Esta agresión cuenta con frondosos antecedentes. Desde los años 60, Cuba ha sido hostigada con las más diversas pestes: la CIA ha sido responsabilizada de introducir en la isla entre otras, el dengue hemorrágico, la fiebre porcina, el virus mosaico del tabaco, el virus de la neuritis óptica, el virus de la tristeza de los cítricos y bacterias que producen infección de mamas a las vacas e intoxican la miel de las abejas.

A fines de enero de 1980 fue detectada la presencia de la fiebre porcina africana en el municipio de Baracoa, provincia de Guantánamo, y en 1981 apareció la seudodermatosis nodular bovina.  No existían en Cuba estas enfermedades.

También en 1981 apareció en la isla la conjuntivitis hemorrágica, un mal que nunca había estado presente en el hemisferio. La aparición de la mamitis ulcerativa de la vaca lechera data de 1989.

Ya en 1984 un terrorista de la organización "Omega 7", Eduardo Arocena, había aceptado en EUA la responsabilidad de haber introducido gérmenes en Cuba, como parte de la guerra biológica que Washington libra contra La Habana.

No es la agresión biológica el único problema en Cuba.  Los ríos Almendares y El Cauto están heridos de muerte.

El Cauto, el mayor río de Cuba, tiene sus riberas deforestadas.  652 focos contaminantes se descargan sobre el mismo.  La salinidad de sus aguas crece día a día.  Las aguas contaminadas han causado la muerte de 600 toneladas de peces en solo un año.  El camarón blanco casi ha desaparecido.

El índice de evaporación de la cuenca es de 1,951 mm contra solo 1,190 mm de lluvia.