Basura tóxica es todo residuo, desecho, barro, liquido o cualquier otro material desechable que debido a su cantidad, concentración o características físicas, químicas o infecciosas puede causar o contribuir significativamente a un aumento de enfermedades serias e irreversibles, o con incapacidad temporal; o presenta un riesgo inmediato o potencial para la salud de las personas y el medio ambiente cuando se trata, almacena, transporta o dispone de una manera impropia e inconveniente.

 Su origen es diverso: la industria química y las imprentas generan Acidos y bases fuertes, Solventes, desechos radiactivos, soluciones de metales pesados, desechos de tinta  que contienen metales pesados. Las manufacturas de cuero y la industria del papel generan desechos de tolueno y benceno, desechos de pintura que contienen metales pesados, solventes pesados, solventes inflamados, ácidos y bases fuertes. La industria de la construcción genera desechos de pintura inflamables, solventes usados, polvos con metales pesados.   

En la manufactura de cosméticos y agentes de limpieza se generan residuos inflamables, solventes inflamables, ácidos y bases fuertes y resto de pintura que contienen metales pesados.

En la manufactura de metales se producen restos de cianuro, barros con metales pesados, ácidos y bases fuertes. En los talleres mecánicos se generan residuos de pintura con metales pesados, residuos inflamables, baterías de plomo y ácido usadas y solventes usados. Una basura es peligrosa cuando es inflamable, corrosiva, reactiva o tóxica. En la producción de disolventes, fármacos y detergentes se aplica benceno, responsable de cáncer, leucemia, nauseas, perdida de coordinación muscular y lesiones en el hígado y los riñones, anemia y problemas gastrointestinales.

REQUISITOS DE UN BASURERO
DE DESECHOS PELIGROSOS

Un basurero desechos peligroso debe ubicarse teniendo en cuenta una serie de factores, que no  observados por lo general en el 3er mundo:

    a) Factores Geohidrológicos. Debe ubicarse en una zona que no tenga conexión con acuíferos, o el acuífero subyacente debe tener una profundidad mínima de 200 metros

    b) Factores de Hidrología Superficial: debe ubicarse fuera de las llanuras de inundación con un período  de retorno de mil años, y estar alejado longitudinalmente 500 metros a partir del centro del cauce de cualquier corriente superficial, ya sea permanentemente o intermitente, sin importar su magnitud.

    c) Factores Ecológicos: debe ubicarse fuera de las zonas que comprende las zonas de áreas naturales protegidas como los parques nacionales. No debe haber en la zona especies protegidas o en peligro de extinción.

    d) Factores Climáticos: deben elegirse lugares desde donde los vientos dominantes no transporten las posibles emanaciones a los centros de población y los centros de población y sus asentamientos humanos. Deben evitarse las regiones con intensidad de precipitación media anual mayor de 2000 mm. La evaporación promedio mensual debe ser, al menos, el doble de la lluvia mensual.

    e) Factores Demográficos: la distancia al limite del centro de poblaciones mayores de 10.000 habitantes debe ser , como mínimo, 25 km.

    f) Factores Sísmicos: Deben ubicarse preferentemente en zona asísmica.

    g) Factores Topográficos: la pendiente media del terreno natural del sitio del confinamiento no debe ser menor de 5% ni mayor de 30%. El terreno debe ser protegido de los procesos de erosiones hídrica y cólica.

Sobre la base de   un estudio     geológico    se   analizan los tipos de sedimentos, existencia de fallas, plegamientos, tipos y caracteres de rocas, etc.  

En la ciudad de Teniente OCHOA, en el Chaco, un comité judicial encontró un vertedero que contenía barriles recubiertos de cal.  Cerca de ese lugar se halló otro que contenía 60 barriles.

En el municipio de Limpio, los habitantes de la urbanización Surubi-I declararon que entre 1988 y 1989 militares habían enterrado en la región algunos barriles de cuyo contenido nada se sabía.  El comité judicial no pudo localizar el lugar a causa de las inundaciones, pero un lugareño declaró ante la comisión que cierto lugar del suelo estaba recubierto de un aceite amarillo rojizo y que uno de sus amigos había tenido trastornos de la vista durante dos años después de haberse aproximado al lugar.

En Fortín GENERAL DIAZ, en el Chaco, en enero de 1998 se descubrió una gran zona donde se habían enterrado barriles.  En el descubrimiento colaboraron los ejércitos de tierra y aire y se utilizaron detectores de metales.  Uno de los barriles explotó y el piloto de un helicóptero recibió sobre sus manos una capa de polvo cuyo análisis químico reveló la presencia de gran cantidad de mercurio.

El uso de "combustible alternativo" en la fábrica de cemento de Vallemí derivó en la muerte misteriosa de varios empleados en el año 1992, cuando se utilizó el producto.  En aquel entonces las autoridades pretendieron que esos fallecimientos se debían al tétanos y ordenaron una campaña de vacunación obligatoria.  El ganado de la región se vió diezmado en la proximidad de la fábrica y hasta ahora no hay ninguna forma de vida en el lugar.

En 1994 gran número de peces del río Pilcomayo murieron a causa de intoxicación por mercurio y ciertos animales de la zona perdieron el pelo.  Médicos del Chaco señalaron a la prensa paraguaya sobre casos frecuentes de déficits inmunitarios, comportamiento incoherente, jaquecas, manchas en la piel y otras patologías extrañas.

EL MERCURIO Y OTROS MENSAJEROS DE LA MUERTE

  Se ha sindicado al mercurio como responsable de la muerte de tres miembros  de la familia Peréz de Santa Marta, en el Chaco Paraguayo. El metal a causado también malformaciones congénitas a un cuarto integrante de la familia. Este hallazgo en nuestro país no es un hecho aislado en el tercer mundo: también en Sudáfrica la empresa multinacional THOR,  introdujo miles de tonelada de mercurio estadounidense para su reciclaje, y los trabajadores que lo manipularon no conocían los riesgos del material, con el resultado que dos de ellos murieron envenenados.

El conocimiento de los efectos mortales del mercurio no es nuevo: ya en el siglo XVII el gobernador español Juan de Solorzano hizo una investigación sobre las condiciones de trabajo en las minas de mercurio de Huancavélica y en su informe al consejo de Indias y al monarca puede leerse: " ...el veneno penetraba en la médula, debilitando los miembros todos y provocando un temblor constante, muriendo los obreros, por lo general, en el espacio de cuatro años". En las minas de plata el empleo de mercurio para la extracción del precioso metal por amalgama hacía caer el cabello y los dientes y provocaba temblores indomables a los indígenas asignados  a la tarea durante el régimen colonial. Los conquistadores en carabelas han cedido paso a los ejecutivos en jets de las grandes corporaciones multinacionales, pero para las colonias no ha variado mucho la situación: la actividad minera envenena los bosques y las aguas a gran escala en  Brasil y otros países de latinoamérica,  ya que el oro se extrae y se separa de otras sustancias mediante el empleo del mercurio. Por cada kilo de oro extraído, unos 4 kilos de del tóxico metal se vierten en el medio ambiente. Un informe de Greenpeace señala  que en los últimos diez años, entre mil y dos toneladas de mercurio han contaminado el ecosistema de la dieta local en el Amazonas. Estudios recientes han demostrado que el 37 %  de los mineros esa región presentan niveles excesivos de mercurio en la sangre. Incluso niños de poblaciones alejadas unos cien kilómetros de las minas muestran niveles de mercurio que exceden el doble a las cantidades aceptables. Son frecuentes las alteraciones neurológicas y las afecciones del sistema respiratorio. Varios casos del mal de MINAMATA fueron identificados por investigadores japoneses en una comunidad al margen del río Tapajos, en la Amazonia brasileña, y en la última década numerosos estudios constataron mercurio en los peces de la región y en la población. Una forma solapada de intoxicación por mercurio es la que padecen las personas que llevan en la dentadura empastes de amalgama: se sienten cansados y agotados y de vez en cuando tienen dolor de cabeza. De pronto aparecen alergias o dolores en las articulaciones. La prueba que se realiza para detectar la intoxicación es la prueba DMPS (DIMERCAPTO PROPANSULFONATO), que es una sal sulfúrica a la que se adhiere el mercurio que se encuentra en la sangre. Se analiza la orina 45 a 60 minutos más tarde. Otra forma de detectar el mercurio es una tomografía, ya que el metal es captado por la corteza cerebral y la hipófisis. Estas pruebas sin embargo al parecer son desconocidas en Paraguay, como prueba el penoso peregrinar de la familia Pérez de Santa Marta por innumerables instituciones sanitarias del país.

Como en la mitología, Mercurio se ha convertido en mensajero. Pero en el caso del 3er mundo la nueva que trae no es otra que la misma muerte. 

El mercurio puede penetrar por la piel, producir picazón de ojos, malestar intestinal y nauseas. Estas son sus manifestaciones más sencillas. En el caso de los adultos, aparte de esos síntomas iniciales señalados, pueden dar nerviosismo, irritabilidad, molestias de orden neurológico y estados de gran excitación.

Puede también producir intoxicación aguda, por vía gaseosa, se inhala y da frecuentemente síntomas de tipo respiratorio. Inicialmente produce tos, catarros y avanza progresivamente afectando cada vez más a los pulmones. Esto puede comprometer la vida y se llama neumonitis por mercurio. No afecta tanto a la población adulta como a los niños. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los peces concentran el mercurio. Entonces, la población puede ingerir a través de los peces y sus efectos son devastadores.

El mercurio afecta gravemente a las mujeres embarazadas, porque daña al feto. La consecuencia es el aborto a niños que nacen con problemas en el Sistema Nervioso Central, con daños cerebrales.

Un antecedente trágico con respecto al efecto del mercurio ocurrió en la bahía  de Minamata ( Japón ), la cual desencadeno la epidemia mejor descrita sobre el tema. Se hablo de epidemia porque hubo toda una población expuesta y muchos niños murieron.

Aparte de afectar el sistema nervioso y el respiratorio, así como los riñones, el mercurio produce desde lesiones leves hasta insuficiencia cerebral. Existe tratamiento médico para las intoxicaciones agudas, pero los efectos sobre algunos tejidos ya no se pueden curar.

El mercurio también puede causar perdida de la vista, del sentido del equilibrio, del sentido auditivo, la memoria y otros órganos como el hígado. Puede paralizar nervios centrales y producir anestesia.

En la mujer en estado de gestación no solo puede producir aborto, también puede hacer que el niño nazca con retardo mental sin tratamiento ni recuperación posible, o con parálisis total o parcial, malformaciones óseas o musculares. En Santa Catalina (Chaco Paraguayo) nació Carolina Pérez con el pié dividido en dos grandes dedos y con retardo mental a causa de la  exposición de la población   de la zona a fungicidas mercuriales.

El mercurio también actúa anulando el sistema inmunológico, el individuo pierde totalmente sus defensas, como si estuviera enfermo del SIDA, todo esto además de dañar en forma irreparable el ecosistema. Se acumula no solo en peces, tambien en  otros animales. El medio ambiente sufre daños por cientos de años.

Pero no es el mercurio el único metal pesado peligroso. El Arsénico causa bronquitis, cáncer de esófago, laringe, pulmón y vejiga; hepatoxicidad y enfermedades vasculares.

El berilio es responsable de irritación de las membranas mucosas y de la piel, así como de cáncer de pulmón.

El cadmio produce bronquitis, enfisema, nefrotoxicidad; infertilidad, cáncer de próstata, alteraciones neurológicas, hipertensión y enfermedades de los vasos sanguíneos.

El cromo es causante de Nefrotoxicidad, hepatoxicidad y cáncer de pulmón.

Finalmente el plomo es responsable de disminución del coeficiente intelectual infantil, nefrotoxicidad, anemia  y cáncer de riñón.