Se trata de un error científico que invalida cualquier resultado. Se han identificado cuatro grupos de problemas asociados con el uso de glifosato en legumbres
y con las consecuencia de los cultivos de alimentos transgenicos en general:El Glifosato es el tercer plaguicida que provoca más problemas de salud entre los trabajadores rurales del estado de California.
La
aplicación de glifosato da origen a la producción de fitoestrogenos en las verduras, que actúan igual que las hormonas en los organismos de los mamíferos que las ingieren, por lo que podrían causar graves alteraciones
en el sistema reproductivo. Los datos sobre el contenido de estrogeno de las plantas de Monsanto no reflejan el alcance real de este problemas, porque las plantas probadas crecieron en un ambiente libre de glifosato.
La palabra de Monsanto en cuanto al potencial alergénico son cuestionables. Para que una planta sea resistente a un herbicida, como en el caso del cereal resistente al glifosato, se le introduce una nueva
proteína (o enzima). La presencia de una nueva proteína en la planta y los alimentos que la planta produce tiene el potencial de provocar que se sabía eran alérgicas. Monsanto solo hizo pruebas con personas que se sabía
eran alérgicas a la soja, pero el tipo de prueba utilizado no comprobó la reacción que las nuevas proteínas. Cualquier investigador de campo sabe que no es posible probar de antemano la reacción alérgica a proteínas
nunca antes consumidas por los seres humanos. Además, los últimos estudios publicados por científicos Suizos evaluaron las diferencias del potencial de alergia de los cultivos comunes y los cultivos manipulados
genéticamente. Los científicos concluyeron que el uso de técnicas de ingeniería genética provoca una mayor incidencia de problemas alérgicos.
Otro problema consiste en que la ingeniería genética produce "efectos de
posición". En los organismos vivos, los genes se vinculan de manera intrincada a través de redes que se mantienen en un delicado equilibrio.
El "efecto de posición" puede provocar cambios no deseados en la
concentración de los productos metabólicos de la planta. Este parece ser el caso de la soja transgénica de Monsanto.
El cereal muestra ciertas diferencias en la composición oleaginosa, comparado con la soja no
transgénica, pero los estudios de Monsanto no incluyen toda la información.
También hay diferencias en el nivel de los inhibidores de Tripsina, proteínas que inhiben las actividades de degradación de las proteasas, el
primer escalón del proceso digestivo. Los inhibidores de tripsina se caracterizan por ser antinutritivos. Pero las nuevamente las cifras que figuran en los estudios son incompletas.
IMPACTOS AMBIENTALES DE LA SOJA TRANSGENICA
El Glifosato, al final que otros herbicidas, tiene como finalidad el control de la maleza, es decir está concebido para reducir la diversidad biológica vegetal del terreno y
sus alrededores.
Los herbicidas lo logran de manera devastadora. A diferencia de otros herbicidas, el glifosato no podría ser utilizado en campos de cultivo en crecimiento ya que mata no solo al grupo seleccionado
sino a todas las plantas verdes. La introducción de un gen de resistencia al glifosato permite ahora ampliar su campo de aplicación.
Tampoco debe olvidarse otro aspecto del uso de herbicidas. Diversas plantas, que son
calificadas como "maleza" por quienes promueven el monocultivo de alto insumo para el mercado mundial, son "Verduras", "Medicina", "Forraje" y "Flores" para muchos
agricultores. La perdida de diversidad de las plantas también significa invariablemente la perdida de diversidad de animales y organismos del suelo. Se sabe que los herbicidas son tecnologías auto destructivas:
invariablemente las malezas se inmunizan y el herbicida debe ser reemplazado por otro.
La soja transgénica, como el resto de las plantas transgénicas, esta asociado con un riesgo especifico de bioseguridad.
Diversos
estudios científicos han demostrado que los transgenes se transmiten a los "parientes" silvestres con efectos potencialmente perturbadores sobre la flora y la agricultura.
OTROS EFECTOS ADVERSOS
Además de su potencial Fitodestructivo, se comprobó que el glifosato tiene otros impactos directos en la diversidad biológica:
Es venenoso para los peces
Permanece en el suelo durante largos periodos. Lechuga,
Cebada y Zanahoria plantadas un año después de la aplicación de glifosato han incorporado pequeñas cantidades de este producto químico. La degradación del glifosato da origen a metabolitos como el ácido
amino-metil-fosfonico, que puede permanecer en el suelo hasta tres años.
Los Gobiernos, los agricultores y los consumidores deberían pensar cuidadosamente sobre estos problemas. Tal vez no quieran convocarse en
la producción de un cultivo que:
provoca un mayor uso del herbicida glifosato
puede agregar problemas en materia de bioseguridad
está asociado con al acumulación de metabolitos en gran medida desconocidos
que ya han demostrado algunos efectos tóxicos en los suelos y cursos de agua.
Pero no es la soja el único producto transgénico: también Monsanto desarrolló un algodón resistente al gorgojo con la introducción de la
toxina Bt en su configuración genética, pero que finalmente resultó un fracaso. No produjo toxina suficiente y desde entonces ha servido de alimento para los gorgojos con la amenaza de que se incremente su
inmunidad.
La Novartis desarrolló un tipo de maíz que produce su propio plaguicida, letal para un acarido llamado barrenillo del maíz. La Unión Europea ya ha expresado su preocupación porque este maíz también
contiene un gen que transmite resistencia a los antibióticos.
La lista sigue con una semilla de colza cuyos genes pueden transferirse a variedades silvestres y malezas, una papa con bajo nivel graso y alto grado de
almidón, un azúcar de remolacha resistente al Roundup, Achicoria, Tabaco, melón, lino y levadura de cerveza.
El herbicida glifosato, cuyo nombre químico es N-Fosfonometilglicina, compone de un fosfonato y una amina.
Comercialmente se le conoce como Roundup, Rocky, Patrol, Faena, Rodeo, Visión o Accord. Es un herbicida no selectivo, de amplia espectro, usado para controlar malezas anuales y permanentes.
El envenenamiento
ocupacional con Roundup puede producir problemas dermales, inflamación e irritación de ojos y sistema nervioso, debilidad, hinchazón de piernas y articulaciones.
El glifosato, por ser un herbicida de amplia espectro,
tiene potencial para afectar organismos no blancos de la aspersión. La agencia de protección ambiental de los (EUA) tiene una lista de 76 especies en peligro de extinción debido al uso glifosato que además puede
producir cáncer.
Monsanto también solicitó en Paraguay, ante la comisión de Bioseguridad, permiso para la introducción de las semillas de soja transgénica.
Angélica Delgado, coordinadora de la Red de Entidades
Ambientalistas del Paraguay, manifestó su firme oposición a la introducción del Roundup Ready en su país. "El Roundup pone riesgo la salud humana y constituye un peligro para la vida silvestre. Se comprobó que impide la
fijación de Nitrógeno en las plantas, dañando también a unos hongos que ayudan a las plantas a absorber agua y nutrientes".
En Europa aumenta el número de países que exigen el etiquetado de productos que contengan la
soja RR, debido al rechazo se los consumidores a los consumidores a los productos manipulados genéticamente. Japón, país que importa 4 millones de toneladas de soja por año, amenazó recientemente a Brasil con un
boicot total a su producción se la comercialización de soja transgénica es aprobada.
A pesar de todo,la prepotencia de Monsanto es desmesurada. Luego de contaminar la zona de Ybucuí en Paraguay, la Delta &
Pine (Monsanto) se negó a cumplir una orden judicial según la cual debía limpiar el lugar contaminado. Para que no queden dudas, lo hizo por escrito. Por este incidente Delta & Pine fue acusado por la
ONG "Alter Vida" de violar los derechos humanos de los pobladores de Ybucuí y de atentar contra la Ecología de la Región.
Todo comenzó cuando Delta & Pine depositó alrededor de 430 toneladas de semillas de
algodón aparentemente sobrantes de la campaña agrícola de 1997 en diciembre de 1998 en Rincón I, Santa Angela; Primera Fracción, Zona de Ybycuí.
Estas semillas contenían 2.500 kg. de plaguicidas, según la consultora
norteamericana en temas ambientales Technology Sciencies Group Inc. de Washington. Estos agrotoxicos son capaces de producir trastornos hormonales, impotencia en el varón, toxicidad en los fetos, problemas
respiratorios y gástricos, irritaciones de la piel y de los ojos, etc.
La población de la zona donde se arrojaron las semillas está padeciendo trastornos como pérdida temporal de la visión, debilidad y depresiones
severas, además de mareos, Jaquecas, visión, borrosa, dermatitis y náuseas.
Segun la consultora estadounidense, estas semillas fueron tratadas con ORTHENE 80(cuyo ingrediente activo es un organofosfato, el
acefato), DEL-MAX SEED TREATMENT, RTU-BAYTAN-THIRAN(ingredientes activos), TRIADIMENOL , APRON FL( ingredientes activos; METALAXIL, LORSBAN 30-ingredientes activos; CLOROPIROFOS-un fosfato organico) e inclusive una
bacteria, KODIAK(BACILLUS SUBTILIUS). Segun la misma fuente, no existen ni siquiera en los ESTADOS UNIDOS DE AMERICA posibilidades de eliminar estas semillas.
Para peor de males, el orthene y el
Lorsban se combinan produciéndose por isomerización y dimerización un producto 1000 veces más tóxico, el TAMARON (METAMIDOFOS), que por hidrólisis puede formar un isómero hasta 4.000 veces más tóxico, que a su vez por
una nueva dimerización puede transformarse en TEP(tetra etil-pirofosfato), un arma usada en la guerra química.
Pero volviendo a los transgénicos, a pesar de toda la evidencia científica acumulado en su contra, en la
actualidad hay en Inglaterra, la India y otros países más de 300 sitios autorizados para la plantación de especies modificadas genéticamente. Unas 13 empresas de biotecnología prueban en 100 de esos sitios sus
productos antes de lanzarse a colonizar el continente europeo. En varios paises del Tercer Mundo, como Paraguay, hay denuncias de cultivos clandestinos de transgénicos.
Sin embargo el 77 por ciento de los
británicos desea que los transgénicos sean prohibidos y más del 90 por ciento quisiera poder elegir si consumirlos o no.
Al llegar a Inglaterra los primeros barcos con soja transgénica, Greenpeace los bloqueó.
Una semana después EARTH FIRST! y estibadores en huelga ocuparon las grúas de descarga.
En Norfolk, un grupo de activistas ocupó un terreno en una plantación de remolacha azucarera genéticamente modificada,
plantada por la compañía suiza Novartis. En Escocia, FIFE EARTH FIRST! Imprimió un sesgo claramente nacionalista al debate, y proclamó su intención de convertir al país en una zona libre de ingeniería
genética. La organización adaptó la X, símbolo de la lucha contra los transgénicos, a la bandera de St. Andrew, el emblema nacional.