La vieja ley
enunciada en 1798 por el inglés Thomas Robert Malthus "La población, sino encuentra obstáculos, crece siguiendo una progresión geométrica. Los medios de subsistencia crecen según una proporción aritmética", sigue
causando temor en muchos.Una gran esperanza nació en los años '60, la "Revolución Verde" inspirada por el doctor estadounidense Norman Borlaug, que pensaba solucionar los problemas alimentarios del Tercer
Mundo sistematizando la utilización de cereales de alto rendimiento. Rápidamente todo terminó en una gran desilusión: los cereales en cuestión necesitaban demasiada agua, demasiados abonos químicos y demasiados
pesticidas. Ningún país pobre del Tercer Mundo podría afrontar los costos y la contaminación resultante.
La llamada "revolución verde" aumentó temporalmente los rendimientos de los cultivos, e hizo también a los
agricultores de todas partes del mundo cada vez más dependientes de costosos insumos químicos. Esto provocó desplazamientos generalizados de campesinos fuera de sus tierras, y los cambios en muchos países fueron
en detrimento del suelo, las aguas subterráneas y las tierras comunales. Los desequilibrios a gran escala alimentaron el crecimiento de la población, la urbanización y la pérdida de poder social de las
comunidades, lo que ha conducido a su vez a otro ciclo de empobrecimiento y hambre.
Por otra parte, cada nuevo insecticida, más y más tóxico para el ambiente, va creando una resistencia en los animales
contra los que apunta.
Gracias a genes como el de la estearasa B2, algunas moscas y pulmones soportan dosis de insecticidas como el DDT cincuenta mil veces superiores a las que otra va matando a sus congéneres.
A este paso, los saltamontes y otras plagas serán capaces de devastar áreas inmensas. Los vegetales pronto sufrirán enfermedades contra el que están totalmente indefensas: el Mildiu de la patata (cansado por el hongo
Phytophtora Infestans), el Tizón del centeno (debido al Claviceps Purpurea) o el filextera que devasta las viñas. Todas las grandes especies agrícolas tienen sus enemigos, de los que con frecuencia el ser humano
extiende los gérmenes (virus, bacterias, hongos)con sus herramientas o sus vehículos. El cafeto es atacado por el hongo de la Roya Hemileia Vastatrix, la palma dactilar por el hongo de la fusariosa Fusarium Oxysporum.
El olmo puede desaparecer a causa del hongo Ceratocystis Ulmi. Las Rosáceas (espinos, manzanos, perales...) sufren el ataque bacteriano (Erwinia Amylovora). Los cipreses, los plátanos.
Algunos de los microbios atacan
las plantas y los animales. Otros, domesticados y manipulados genéticamente permitirán generar una gran variedad de materias o productos valiosos. Bacterias y levaduras son programadas para fabricar azúcares,
alcoholes, solventes, medicamentos, moléculas raras. Estas "Granjas moleculares" son sitios privilegiados de la ciencia y la tecnología. Pero son instalaciones caras, fuera del alcance de los agricultores humildes
y del Tercer Mundo una de las modificaciones genéticas que tienen más demanda consiste en introducir en los embriones los receptores ultrasensibles a la hormona del crecimiento: gracias a lo cual el animal crece más
rápido y se vuelve más gordo. Pero no todo es color de rosa: esta manipulacion se ha relacionado con cancer de próstata y mama en el humano que consume la carne de estos animales.
Se juega con toda una gama de
caracteres: La frugalidad, el desarrollo de tal parte, la calidad del producto.
Los biólogos lograron "transplantar", sobre los tallos y las raíces de los cereales, pequeños órganos (Nudosidades) que poseen
las leguminosas (arvejas, poroto, soja). Estos abultamientos contienen bacterias simbióticas del genero Rhizobium: a cambio del hospedaje, estos Microorganismos fijan el nitrógeno del aire y proveen a su anfitrión las
sustancias nitrogenadas indispensables. Con ello se elimina la necesidad de nitratos químicos, hasta de abonos naturales como el estiércol. La técnica permite luchar contra una forma grave de contaminación del
agua. El único problema es que las semillas de cereales con Rhizobium son caras, y reservadas a los agricultores de los países desarrollados. Esa es la ambigüedad de las manipulaciones genéticas: las
investigaciones indispensables para su desarrollo cuestan caro.Las firmas Agro Alimentarias que las financian quieren ver rendir su inversión. Es mas: Seis gigantes compañías agroquímicas se proponen controlar en el
ámbito mundial la producción de alimentos manipulados genéticamente. El resultado es factible que sea el desempleo de millones de agricultores y la perdida de mercados para países del tercer mundo.
En 1997 se
plantaron mas de 12 millones de hectáreas de cultivos manipulados genéticamente, tres veces más que en 1996 y se estima que el mercado se duplicara anualmente.
Monsanto, con los conglomerados multinacionales Novartis,
Agro Evo, Dupont, Zeneca y Dow Chemical han invertido 8.000 millones de dólares en cultivos transgénicos y han pasado por encima de organizaciones comerciales, organismos reguladores, legisladores, medios de
comunicación y consumidores.
La FAO advierte: "No es posible esperar una creación de empleos con las nuevas tecnologías. Esto afectará fundamentalmente a la agricultura en todas partes y tendrá un papel
determinante en el futuro de los más pobres".
El informe trimestral de la consultora británica Mc Kinsey dice: "El mundo esta por experimentar una revolución. La ciencia ahora esta en manos de gigantescas empresas
químicas, farmacéuticas y agrícolas que se disponen a pasar de unos pocos productos en la actualidad a un menú completo en cinco años. La biotecnología está revolucionando la cadena alimenticia".
Se supone que los
nuevos alimentos están controlados adecuadamente, pero la legislación en esta área llegó tarde y es inapropiada para atender todas las preocupaciones de los consumidores.
El grave problema de los alimentos modificados
genéticamente radica en el obstáculo que representan para los consumidores, desde el punto de vista de los consumidores no pueden elegir libremente sus alimentos.
Solo dos productos alimenticios que pueden encontrarse
en los supermercados de Gran Bretaña están etiquetados como producidos por ingeniería genérica: el puré de tomate de Safeway y el queso vegetariano de Sainsbury y Coop. Dentro de la amplia gama de productos de este tipo
hay muchos que contienen ingredientes modificados genéricamente, pero no se los puede identificar debido a que están mezclados. Hay por ejemplo maíz con genes de bacterías y fresas con genes de peces.
Pero lo peor de
todo es la adquisición por la empresa Estadounidense Monsanto de la tecnología "exterminadora" y su fenomenal crecimiento mediante fusiones y compras ilustran la nueva amenaza mundial a la alimentación y
la libertad.
El 3 de Marzo de 1998, el Departamento de Agricultura de los EUA y la empresa Delta & Pine Land Company de Missisipi, la mayor productora de semillas de algodón del mundo, anunciaron el desarrollo
conjunto de una nueva técnica bioagrícola que fue patentada con el numero 5.723.765. Benignamente denominada "Control de la expresión Genética Vegetal", la nueva patente permitirá a sus propietarios y empresas
autorizadas crear semillas estériles mediante la programación selectiva del ADN de las plantas para que mate a sus propios embriones.
En una planta con "Tecnología exterminadora" o planta "Terminator", se insertan 3
genes, cada uno con un interruptor regulador asociado llamado un "promotor". Al activarse uno de estos genes se produce una proteína llamada RECOMBINASA, que actúa como una tijera molecular. La RECOMBINASA corta
un "espaciador" que hay entre el gen productor de la toxina y su promotor. Mientras está el "espaciador" actúa como un seguro para impedir que el gen de la toxina se active.
Un tercer gen ha sido diseñado para
producir un "Represor" que evita que el gen de la RECOMBINASA se desactive hasta que la planta, manipulada con la "tecnología exterminadora" sea expuesta a un estímulo exterior específico, tal como un compuesto químico
concreto, un choque térmico o un choque osmótico. Cuando el estímulo elegido se aplica a la semilla antes de su venta, se interrumpe el funcionamiento del represor. Por lo tanto como no hay represión, el gen de la
recombinasa se activa. La recombinasa que se produce elimina el sistema de seguridad del espaciador. Puesto que el promotor ha sido elegido para ser activado en las últimas etapas de maduración de la
semilla, será solo entonces cuando se iniciará la producción del veneno que mata la semilla.
Los genes más usados en la tecnología terminator son:
GEN DE LA TOXINA: Gen R.I.P.(Proteína inhibidora del ribosoma)
- PROMOTOR: L.E.A.(Abundante durante el desarrollo embrionario tardío)
- ESPACIADOR: Fragmento de ADN flanqueado por secuencias de reconocimiento LOX
- GEN DE LA RECOMBINASA: CRE/LOX, sistema de un bacteriófago.
- PROMOTOR: Un promotor que pueda ser reprimido.
- GEN REPRESOR: Sistema reprimible con tetraciclina.
El resultado es que las semillas de las plantas guardadas luego de la cosecha para futuros cultivos no germinarán.
La patente cubre las plantas y semillas de todas las especies: Vainas de guisantes, tomates,
pimientos, espigas de trigo y maíz se trasformarán esencialmente en morgues de semillas. De un manotazo, el hombre ha cortado irremediablemente el ciclo natural planta-semilla, y no habrá mas alimentos a menos que se
compren mas semillas . Esto lógicamente es espléndido para las empresas productoras de semillas y, según parece, también es bueno para el departamento de agricultura de los EUA.
La "Tecnología Exterminadora" fue
creada para impedir que los agricultores conserven semillas no híbridas, de polinización abierta o genéticamente alteradas que venden las grandes empresas.
La intención de las multinacionales es cambiar los
genes para hacer semillas diferentes y esas semillas no pertenecerán a cualquiera que desee cultivarlas o conservarlas, sino a la empresa productora. En los últimos años, la comunidad mundial ha presenciado con
indignación cómo algunas multinacionales productoras de semillas han reclamado el derecho de propiedad sobre especies enteras de plantas basadas en que alteraron un gen en un miembro de esa especie, por lo que todo su
genoma les pertenece.
En un mundo de continuo crecimiento demográfico y con creciente demanda de alimentos, gigantescas transnacionales esperan vender enormes cantidades de semillas manipuladas genéticamente y
patentadas. La alimentación es un gran negocio que tiende a crecer, y esas firmas aspiran a que los agricultores de todo el mundo necesiten volver a ellas, año tras año, para comprarles semillas y, en algunos casos,
incluso los compuestos químicos para cultivarlas. Patentes de plantas, licencias, derechos de propiedad intelectual, investigaciones y juicios contra agricultura por violar el monopolio de una empresa sobre determinado
variedad de semillas son algunos medios que se utilizan para proteger sus intereses.
La " Tecnología Exterminadora " garantizará que mercados, agricultores, comunidades y países dependan completamente
de la empresa que les vendió las semillas para poder seguir alimentándose.
Pero el problema más serio lo plantea el riesgo de que la función exterminadora escape del genoma de los cultivos a los que fue
intencionalmente incorporada y se trasmita a otros cultivos de polinización abierta o plantas silvestres de los alrededores.
La propagación gradual de la esterilidad entre las plantas podría resultar en una catástrofe
mundial que incluso podría borrar del planeta formas superiores de vida, sin excluir a los seres humanos.
Si la tecnología exterminadora se utiliza ampliamente, otorgará también a las industrias multinacionales de las
semillas y los agroquímicos una capacidad extremadamente peligrosa de controlar las fuentes de alimentos del mundo.
Cuando se anuncio el desarrollo de la nueva técnica Monsanto, la multinacional estadounidense de las
semillas y los plaguicidas, era una accionista menor (8%) en Delta & Pine Land Co.
La compra de Delta & Pine otorga a Monsanto una participación del 85% en el mercado de las semillas de algodón de
los EUA y una posición mundial sobre este objetivo. Monsanto anunció también la adquisición de Dekalb, la segunda mayor empresa de maíz de EUA. En enero de 1997, Monsanto compro Holden´s Foundation Seeds, convirtiéndose
en la empresa dominante también en el mercado del maíz.
En noviembre de 1997, Monsanto adquiere Sementes Agroceres, una importante compañía semillera de Brasil. La compra otorgó a Monsanto el 30 % del negocio de las
semillas de maíz en ese país. Los agricultores brasileños que durante generaciones han cultivado y guardado sus propias semillas son considerados objetivos primarios de la tecnología exterminadora y apomíctica.
En enero de 1998, el Departamento de Agricultura de EUA obtuvo la patente (Número 5.710.367) del "maíz apomíctico", que acelera la producción de semillas híbridas al permitir que las planta produzca
clones, disminuyendo así las semillas híbridas.
Monsanto ha promovido estrategias para la protección de sus patentes, principalmente en base a sus frijoles de soja genéticamente manipulados, que tienen la capacidad de
soportar el rociado con el principal herbicida de la compañía, Roundup (Las malezas y otras plantas mueren, pero los frijoles sobreviven). En 1996, la firma sentó un nuevo precedente que exige a los agricultores
comprados de sus "Frijoles de Soja Roundup Ready" que firmen el "acuerdo sobre Genes Roundup Ready 1996". Las condiciones del agricultor son las siguientes: pagar un "derecho de tecnología" de cinco dólares por saco;
otorgar a Monsanto a inspeccionar, controlar y probar sus riesgos durante un plazo máximo de tres años, utilizar únicamente el herbicida en base a glifosato de Monsanto, llamado Roundup, renunciar a su derecho a
guardar y replantar las semillas patentadas; no vender ni suministrar de modo alguno dichas semillas "Ninguna persona o entidad" ,y, en caso de violación del acuerdo, pagar a Monsanto una cantidad 100 veces
superior a los derechos aplicables para el gen Roundup Ready, más los honorarios y costos de los abogados. La fuerte protesta de los agricultores contra la inspección y el control de su propiedad privada obligó a
Monsanto a modificar esa parte del contrato de 1997.
El 1 de Junio de 1998, el potencial impacto de la tecnología exterminadora sobre la agricultura mundial aumentó explosivamente con el anuncio de que American Home
Products Corporation (AHP) se había fusionado con Monsanto.
La AHP es una de las mayores compañías farmacéuticas del mundo, líder mundial en vacunas, biotecnología, productos agrícolas y veterinarios.
En realidad,
AHP es una familia de empresas que incluyen a American Cyanamid, Cyamid Agricultural Products Group y Wyeth Ayerst, entre otras. Es la tercera compañía de EUA en herbicidas, insecticidas y fungicidas, pero tras su
fusión con Monsanto, se estima que la firma resultante se trasformará en la mayor empresa de agroquímica del mundo, superando a la gigante Suiza Novartis.
Es claro que la adopción mundial de la tecnología
exterminadora recientemente patentada asegurará la absoluta dependencia de los agricultores y las personas que estos alimentan respecto de las empresas multinacionales para la obtención de las semillas. La dependencia
no promueve la libertad, sino todo lo contrario. La historia abunda en ejemplos de pueblos y culturas que perdieron libertades fundamentales porque su fuente de alimentos era controlada por otros.
La respuesta
europea al "Monstruo Domestico Americano" (La tecnología exterminadora) es el "Gusano Exterminador", un nuevo destructor de semillas que se activa químicamente. El "Gusano Exterminador" mata semillas al activar genes de
grasa de reedores que han sido introducidos mediante manipulación genética en los cultivos.
Zeneca Bio Sciences, del Reino Unido, compite con Monsanto por el primer puesto en la industria mundial de semillas y
también en destruir la ancestral práctica de guardar las semillas y procrear variedades de cultivos.
Zeneca deriva de la ICI (Imperial Chemical Industries) y solicitara patentes por su invención en 58 países,
imposibilitando a los agricultores de conservar semillas. Las plantas se atrofiaran y no se reproducirán a menos que se exponga al activador químico de Zeneca.
Zeneca es actualmente la quinta empresa semillera del
mundo, con una venta anual del orden de los 437 millones de dólares en 1997. También es una importante compañía de productos químicos para cultivos y fármacos.
El "Gusano Exterminador" es una variante más amplia y
más poderosa de la "Tecnología exterminadora" de Monsanto, ya que Zeneca puede escoger entre vender semillas que no sirven para replantar o accionar el "Gen asesino" a través de la aplicación de productos químicos
El
objetivo principal Tecnología Exterminadora" es ofrecer una plataforma tecnológica (O caballo de Troya) que, a través de las patentes, le sirva de catapulta a sus genes con total impunidad.
Los campesinos y
agricultores perderán el derecho que tienen desde hace 12.000 años a guardar la semilla, lo cual constituye una guerra biológica.
La conservación y el intercambio son la fuente primaria de semillas de hasta 1.400
millones de agricultores pobres del tercer mundo. La amenaza a estos agricultores, a la seguridad alimentaria y a la biodervisidad es real, considerando que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos y Delta
& Pine Land solicitaron la concesión de la patente en decenas de países del sur, desde Madagascar a Mali, desde Brasil a Benin, desde China a Vietnam.
Si la tecnología exterminadora obtiene una amplia licencia ,
la de Monsanto se apoderará principalmente de los cultivos de autopolinización como el trigo, el arroz, el algodón, la soja, la avena y el sorgo. Los dos productos agrícolas mas importantes del mundo ( el arroz y
el trigo ), alimento básico del 75% de los pobres del mundo, podrían convertirse en monopolio privado.
El trigo es el producto agrícola mas cultivado en el mundo y en 1995 cubrió 219 millones de hectáreas
cosechadas, mientras el arroz se plantó en el mismo año 149 millones de hectáreas y tuvo la mas alta producción total, con 542 millones de toneladas.
El 50% de los cultivos en el tercer mundo se realizaron con
semillas guardadas de la cosecha anterior, la mayoría de los agricultores reutilizan sus semillas y vuelven al mercado comercial cada 4 o 5 años.
La mitad de los agricultores del mundo son pobres y no pueden comprar
semillas en cada temporada de siembra, pero cultivan entre 15 a 20 % de los alimentos del mundo y alimentan directamente al menos a 1.400 millones de personas: 100 millones en América Latina, 300 millones en Africa y
1.000 millones en Asia.
La tecnología exterminadora actualmente tiene patente en trámite en Alemania, Armenia, Australia, Austria, Belarús, Bélgica, Benin, Bulgaria, Brasil, Burkina Faso, Camerún, Canadá, República
Centroafricana, R.P.D de Corea, República de Corea, Congo, Costa de Marfil, Chad, República Checa, China, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Gabón, Georgia, Gran Bretaña,
Grecia, Guinea, Holanda, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, kazajistán, Kenia, Kirguistan, Letonia, Liberia, Liechtenstein, Lituania, Luxsemburgo, Macedonia, Madagascar, Malawi, Mali, Mauritania, México,
Moldavia, Mónaco, Mongolia, Niger, Noruega, Nueva Zelanda, Polonia, Portugal, Rumania, Rusia, Senegal, Singapur, Sri Lanka, Sudán, Suecia, Suiza, Tayikistán, Togo, Trinidad y Tobago, Ucrania, Uganda, Uzbekistán, Vietnam.
¿Como es que el Departamento de Agricultura de EUA, un organismo publico cuya misión científica proclamada consiste en realizar investigaciones "Para el bien público" justifica el desarrollo de esta tecnología
exterminadora?
Entre los anuncios públicos en periódicos británicos como parte de la campaña de Monsanto para promover los alimentos manipulados genéticamente, uno afirmaba que la ingeniería genética es necesaria para
alimentar a un planeta hambriento. Delegados africanos en una conferencia de la FAO y a través de delegación conjunta, se opusieron radicalmente a que las gigantescas multinacionales utilicen las imágenes de los pobres
y hambrientos del continente africano para impulsar una tecnología que no es segura ni beneficiosa para el ambiente ni para la economía.
Otra de las trampas de Monsanto es la soja transgénica, que piensa sembrar en
varios países de América Latina.Por ejemplo, Con el respaldo "científico" de la comisión Técnica Nacional de Bioseguridad CTN Bio, el gobierno brasileño esta presto a definir el pleito de Monsanto para la
liberación en territorio Brasileño de la llamada soja Roundup Ready de su propiedad. Será la seña para la invasión de los transgénicos en Brasil.
La soja RR fue obtenida gracias a la introducción de un gen
de la bacteria denominada Agrobacterium SP, que la torna resistente al herbicida glisofato, producido por la propia Monsanto con el nombre comercial Roundup.
En brasil la Monsanto ya ha Fagocitado a las principales
empresas brasileñas como Agroceres y la FT Lementes.
La soja RR no mejora el valor nutricional de la soja y solo aumenta las ganancias de la Monsanto que el vender las semillas, garantizar la venta de su herbicida, ya
que la soja natural alcanza precios en un 50% superiores a los transgénicas. Las semillas transgénicas además contienen una proteína muy alergénica, la EPSSPS.
Vacas alimentadas con soja RR presentan alteraciones en
los lípidos de su leche, a causa del contenido en fitoestrógeno de las semillas.
La soja transgénica produce también Dermatitis y es bioacumulable.
Se han encontrado en frutas y peces residuos del
glifosato, un año luego del tratamiento del herbicida.