Durante su vida útil, los productos de PVC suponen los siguientes riesgos para quién los consume
Ø Lliberación (lixiviación) y volatilización de los aditivos tóxicos.
Ø Contaminación por migración de los materiales en contacto, como por ejemplo el caso de los alimentos envasados en PVC.
Ø En caso de incendio de productos de PVC, generación de dióxinas y ácido clorhídrico y liberación de metales pesados.
¿PARA QUE USA EL PVC?
La distribución de los productos de PVC por sectores, en un país europeo típico, podría ser algo parecido a lo siguiente:
- Construcción 58%
- Envases y embalajes 17%
- Automóvil 4%
- Eléctrico 4%
- Mobiliario 4%
- Otros 13%
PRODUCTOS DE LARGA DURACION
En el sector de la construcción, el PVC se usa principalmente para fabricar tuberías de desague (37% de la producción), canalones, suelos, aislamientos y marcos de
ventanas. En estas aplicaciones se utiliza cadmio como estabilizador frente a la radiación ultravioleta.
Los marcos de ventana de PVC está desplazando de manera evidente a materiales tradicionales como la madera, a
pesar de los problemas de eliminación de éste. Así, en Alemania, se produjeron en 1990, 1,5 millones de toneladas de PVC estabilizado con cadmio destinado a la fabricación de marcos de ventana, y en el Reino Unido copan
el 90% del mercado. En España, es uno de los usos que más está creciendo. En 1993 se destinaron 35.000 toneladas de PVC para esta aplicación.
Los suelos y papeles pintados de vinilo se usan en cocinas, baños y
edificios públicos. Presentan altas cantidades de plastificantes, lo que, unido a su gran superficie desde la que estos pueden escapar más fácilmente, contribuye a causar el llamado "Síndrome de oficina enferma". En
Suecia se han documentado 24 casos y en 8 de ellos había suelo de vinilo.
Debido al intervalo de 15 a 20 años entre fabricación y eliminación, la sociedad no ha tomado conciencia todavía del problema que suponen los
productos de PVC de larga duración.
PRODUCTOS DE CORTA DURACION
El PVC es el material más utilizado para envases y embalajes, suponiendo el 15-20% de todos los plásticos usados en este sector.
También es éste uno de los sectores en los que existen un mayor número de alternativas fácilmente accesibles. Uno de sus usos más significativos está en la fabricación de botellas para agua minerales de mesa y refrescos
sin gas. La industria del PVC aprovecha este uso para lavar su contaminante imagen, a costa de poner en peligro evidente la salud de los consumidores de este tipo de productos:
- En 1991, un instituto italiano aporta pruebas de la migración de cloruro de vinilo (VCM) de botellas de PVC al agua que contenían. El paso del VCM al agua se intensificaba cuando se producían cambios de
temperatura bruscos. Actualmente se ha fijado en 0.01 miligramos por kilogramo o litro de PVC la cantidad máxima de cloruro de vinilo permítida. Pero esta legislación se olvida del resto de aditivos tóxicos
presentes en el PVC.
- Existen estudios que indican que el paso del plastificante DEHF de los envases de PVC a los alimentos es considerable al cabo de unas semanas. Por ejemplo, en el caso de la leche en polvo, se han medido
cantidades de DEHF de 45 miligramos por litro al cabo de 24 horas de almacenamiento.
- Los microbios en el agua embotellada pueden reproducirse más rápidamente en superficies de PVC que en el cristal.
En Alemania está prohibido el uso de plástico de PVC para envolver alimentos, debido a que se ha comprobado que el plastificante diosctilapidato (DOA) migra directamente hacia ellos. Solamente está permitido en el
caso de la carne fresca.
Las aplicaciones médicas del PVC no suponen más del 3% del total, pero son un punto primordial para las relaciones públicas de la industria pública de la industria que alega que el PVC es
esencial en los hospitales. Se usa en probetas, catéteres, como material para entubar, en las máquinas de hemodiálisis, entre otras aplicaciones. Este PVC flexible contiene el plastificante DEHF que puede migrar desde
las bolsas y los tubos de los hospitales a los fluidos que contienen.
Así:
- Se ha detectado DEHF en la sangre almacenada en los bancos de sangre.
- Los pacientes de diálisis sufren irritaciones de piel e hígado, problemas de circulación y corazón, todo relacionado con las dosis de DEHF que reciben en cada tratamiento en el que se usan tubos de PVC. Los
síntomas mejoran al dejar de contacto con tubos de este material. Se han medido concentraciones de 150 miligramos de DEHF por litro de sangre en pacientes sometidos a sesiones de hemodiálisis tras 5 horas de
tratamiento.
LOS OBJETOS DE PVC AGRAVAN
LAS CONSECUENCIAS DE LOS INCENDIOS
Quemar PVC supone uno de los peligros más graves para el ser humano y el medio ambiente. La amplia presencia de productos
fabricados con este material en las casas modernas asegura que en los incendios en casas y edificios haya objetos de PVC por medio.
Al entrar en contacto con el fuego, el PVC genera emisiones de los siguientes
productos:
- Metales pesados
- Compuestos organoclorados ( dioxinas y otros )
- Cloruro de hidrógeno (HCI), que en contacto con humedad (por ejemplo, en los pulmones) forma ácido clorhídrico. Este es un gas corrosivo que ocasionará graves quemaduras y daños en el sistema respiratorio de las
personas, además de considerables daños materiales. Debido a esto último, el PVC está prohibido en muchos hospitales, colegios, torres de comunicaciones, bancos, centrales de energía e instalaciones militares.
Todo lo anterior puede suceder incluso antes de que el PVC arda. De hecho, su contenido en cloro puede impedir la ignición, la aparición de la llama.
Existen varios casos documentados de incendios con presencia de
objetos de PVC. Entre ellos:
- 1992. Irónicamente, uno de los peores incendios de este tipo se produjo en la planta de reciclaje de PVC, la situada en Langerich, Alemania. El almacén quedó contaminado con cenizas cargadas de dioxinas. Las
tierras agrícolas de los alrededores en varios kilómetros a la redonda contenían niveles ilegales de dioxinas, cadmio y plomo.
- 1977. Incendio en el super Club de Beverly hills. 161 muertos sin haber tenido contacto directo con las llamas antes de que el anhídrido carbónico alcanzara niveles peligrosos y las llamas alcanzaran la madera.
Supervivientes con serios daños en el aparato respiratorio. Consecuencias directas de la presencia del PVC.
- 1987. Incendio de un edificio de Bielefeld, Alemania. A raíz de los niveles de dioxinas detectados en los restos del incendio entró a vigor la primera prohibición de uso de PVC en edificios públicos.
EL PVC COMO RESIDUO. NO HAY ESCONDITE SEGURO
No importa el método elegido para la gestión de los residuos de PVC. Este material sigue produciendo efectos negativos sobre el medioambiente al
final de su vida útil.
EL PVC Y EL RECICLAJE NO HACEN BUENA PAREJA
En respuesta a la creciente concientización social, las industrias plásticas lanzaron dos campañas de relaciones públicas. La
primera trataba de convencer de la biodegradabilidad del plástico fracasó estrepitosamente. La segunda, intentando demostrar la posibilidad del reciclaje, ha tenido más éxito.
El PVC pertenece a la familia de los
termoplásticos, al igual que el polietileno, polipropileno y el poliestireno, por lo que en teoría puede refundirse y moldearse de nuevo. Sin embargo, en la práctica, el reciclaje del PVC:
- Es un bajociclaje. Debido a la gran variedad de aditivos usados (en su mayoría tóxicos) en las distintas aplicaciones de este material, el PVC no es una sustancia única. La mezcla de objetos de PVC distintos a
la entrada del proceso de reciclaje provoca que los productos reciclados sean de baja calidad (bancos para parques, postes para vallas, macetas...) para los que hay escasa demanda. Todas las aplicaciones del PVC
reciclado están perfectamente cubiertas por materiales más adecuados como el cemento y la madera. Esto no hace otra cosa que retrasar el vertido inevitable en vertederos o incineradoras.
- Es caro. La propia industria del PVC ha reconocido que los actuales esfuerzos de reciclaje no son rentables, ya que las resinas y productos reciclados son a menudo más caros que el plástico virgen, y que la gran
campaña lanzada para demostrar la reciclabilidad de los productos fabricados con PVC ha sido realizada más por su valor de relaciones públicas que por otros motivos.
Como consecuencia de ello, el reciclaje de plásticos después de su consumo es insignificante y aumenta el tráfico de residuos plásticos. En EE.UU, éste alcanzó un volumen de 200 millones de libras en 1991. Se ha
descubierto que el 40% del plástico se vierte, aunque los traficantes de residuos afirman que será reciclado.
EL VERDADERO DESTINO DEL PVC: EL VERTEDERO
Cuando el PVC se deposita en un vertedero
se está poniendo en peligro de contaminación el subsuelo y las aguas subterráneas. Tanto los plastificantes como los metales pesados, por la acción de microorganismos o de líquidos corrosivos en el vertedero, pueden ser
liberados y contribuir al aumento de la peligrosidad del lixiviado (el líquido que se filtra a través del vertedero). Ni siquiera los mejores impermeabilizantes de vertederos pueden prevenir el escape del lixiviado, que
es solo cuestión de tiempo. De esta manera, estamos trasladando el problema a las próximas generaciones.
INCINERACION : DIOXINAS PARA TODOS
La incineración de residuos urbanos se basa en dos claras falacias:
- Es el mejor método para eliminar los residuos
- Es una fuente de energía
Pero, en realidad, esta forma de gestión de los residuos :
- Dispersa contaminantes tan peligrosos como los organoclorados, el cloruro de hidrógeno y metales pesados en el aire y el agua.
- Genera enormes cantidades de nuevos y peligrosos residuos. Por cada 3 toneladas de residuos urbanos que entran en los hornos de las incineradoras, sale 1 tonelada de cenizas tóxicas, que deberán depositadas en
vertederos, esta vez especiales.
- Despilfarra energía. La energía obtenida al quemar unos residuos es del orden de 3 a 5 veces menor que la que será necesaria para producir esos objetos de nuevo (extracción de materias primas, elaboración,
distribución).
El contenido en cloro del PVC lo hace totalmente inadecuado para ser incinerado. El PVC genera cloruro de hidrógeno (HCI) al ser incinerado y es la fuente principal y es la fuente principal de las dioxinas emitidas
por las incineradoras. Por ejemplo, la incineración de 1 kilogramo de PVC produce 50 microgramos de dioxinas, cantidad suficiente para iniciar cáncer en 50.000 animales de laboratorio.
La única solución aceptable a
los problemas de eliminación de los productos de PVC es no producirlos. Acido Sulfúrico.